Y el sueño Ferrari no pudo ser
Que pena! ¡Al final el sueño Ferrari no pudo ser!
Para los que ya me conoceis, Ferrari es algo más que una marca para mi, como así lo expuse en el "meme" de Marketing Take Away (Yo confieso que soy fan de...). Desde siempre, ha sido un sueño, un ideal, un referente para mi. Este año, por fin hacian coincidir sus caminos Fernando Alonso y la Scuderia. Y esta unión hacia presagiar buenas cosas. Por lo menos a mi me llenó de ilusión. Sin ninguna duda, el Banco Santander ayudó para lograrlo. Patrocinio de la Scuderia a cambio de que los italianos ficharan a Fernando.
La cosa comenzó de manera inmejorable pero pronto se fue torciendo, hasta que despues de Spa llegó el punto de inflexión para el piltoto español del cavallino rampante, que ha convertido la segunda mitad de la temporada en una competición verdaderamente apasionante.
Lucha sin cuartel entre una escudería joven e irreverente sobre la que espero hablar detenidamente otro día, frente a todo un clásico con todos los medios a su alcance, y la tradición inglesa hecha realidad en MacLaren. Por primera vez en la historia cuatro pilotos llegaban a la última carrera con opciones matemáticas de ganar el título. ¡Y los patrocinadores encantados!
Al final la bebida energética ha ganado la partida. Curiosa historia la de este equipo. A base de talonario, el multimillonario propietario de Red Bull, Dietrich Mateschitz, no solo compró la escudería Jaguar por 110 millones de dólares, sino que creó un segundo equipo "filial". Cinco años despues, el pupilo aventajado de ese filial se ha convertido en el campeón del mundo más joven de la historia de la F1.
Enhorabuena a Vettel. El año que viene seguirá la ilusión y la guerra. Seguro.
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